Bridgestone Hispania Manufacturing Basauri

Publicado el: 15/09/2023

¿Vigilancia de la Salud y promoción, porque no pueden ir de la mano?

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Trabajos sedentarios como factor de riesgo de alteraciones prostáticas y PSA

Antecedentes: El cáncer de próstata es el segundo cáncer más común en hombres en todo el mundo y uno de los más prevalentes en Europa y España. El comportamiento sedentario está muy extendido, existen pocos estudios que relacionen el sedentarismo como potencial factor de riesgo para el cáncer de próstata. Algunos resultados relacionan el sedentarismo como factor de riesgo para el Ca de próstata agresivo. Los factores de riesgo establecidos incluyen: edad, antecedentes familiares, etnia afroamericana. Cada vez se relaciona más la obesidad y grasa corporal con el riesgo de cáncer de próstata avanzado y factores de riesgo modificables como la dieta y la actividad física (1). En algunos estudios se ha observado un riesgo elevado de cáncer de próstata en hombres empleados en profesiones sedentarias (gestión, administración, docencia, transporte) (2), aunque en otros no se observó diferencias (3). Independientemente de los factores reconocidos que influyen en los niveles de antígeno prostático (PSA) (Ej: edad, etnia…) recientemente se ha descrito la asociación entre valores altos de PSA y sedentarismo (4–6), siendo este biomarcador uno de los principales métodos de sceening de cáncer de próstata (7). La HBP es muy frecuente en hombres mayores (8) y en algunos estudios se ha encontrado relación entre el sedentarismo y el riesgo de padecer HBP. (9)(10).

Objetivos: Evaluar si el tamaño de la próstata y los valores de PSA en trabajadores con puestos sedentarios (oficina) es mayor que en los trabajadores con puestos que requieren actividad física (producción). Teniendo en cuenta la edad.

Material y Métodos: Estudio observacional descriptivo transversal. El tamaño de la próstata se midió a través de ecografía (en cm3). Según el volumen de la próstata y teniendo en cuenta la edad de los trabajadores se agrupó a los trabajadores en Próstata normal (hasta 22 cm3), Hipertrofia Grado I (23 a 50 cm3), Hipertrofia Grado II (51 a 60 cm3), Hipertrofia Grado III (61 a 90 cm3). También se midieron los niveles de PSA, a los trabajadores con valores de PSA <4 ng/ml se los clasificó como normales y a los que obtuvieron valores mayores como PSA alterado. 

Resultados: Obtuvimos una muestra de n= 831 varones. Con una media de edad de 47 años (dt= 8,14; mediana 48; Min 19 – Máximo 64). El 21,3% (n=177) tenían trabajos sedentarios frente al 78,7% (n=654) que tenían trabajos activos.

El tamaño de próstata se midió en el 83,6% (n=695) de los trabajadores, con valores comprendido entre 7 y 84 cm3, con 22 cm3 de media (dt=8,54; mediana: 20; min=7 y máximo 84). La PSA se midió en el 49,82% (n=414) de los trabajadores, con valores medios de 1,14 ng/ml (dt=1,07; mediana=0,84; min=0,03 y máx12,1).

Teniendo en cuenta los límites establecidos para las alteraciones (Tabla 1) encontramos las siguientes diferencias:

  • En el grupo sedentario, el 32,05% tiene algún grado de hiperplasia de próstata, mientras que en el de los activos es el 31,05%, aunque estas diferencias no alcanzan la significación estadística (X2= 0,0384; P=0,85).
  • En el grupo sedentario el 2,7% presenta elevación del PSA por encima de los 4 ng/ml, mientras que esta alteración se da en el 1,5% de los trabajadores activos, aunque estas diferencias no alcanzan la significación estadística (X2= 1,1837; P=0,277)

Tabla Bridgestone Basauri próstata

Tabla 1: Resultados de alteraciones de Próstata y PSA

Conclusión: No existen diferencias significativas entre las alteraciones de próstata y PSA por nivel de actividad en el puesto, aunque se haya observado cierta tendencia en los trabajadores sedentarios a tener mayores alteraciones de próstata y PSA.